Salud mental 60+ a dos años de la pandemia

La pandemia ha tenido un fuerte impacto de la salud mental de las personas en nuestro país, y particularmente en las mayores de 60 años, de acuerdo a un nuevo reporte del Observatorio del Envejecimiento para un Chile con futuro, proyecto que surge de la alianza entre la Universidad Católica y Compañía de Seguros Confuturo.

A partir de los datos de la encuesta “Calidad de Vida de las Personas Mayores Chilenas durante la Pandemia Covid-19”, el reporte muestra que en el segmento 60+ la sintomatología ansiosa aumentó de 40% en 2019 a un 52% en 2021, mientras que la depresiva se elevó en 14 puntos porcentuales en el mismo período, pasando de 24% a 38%.

Asimismo, se constató que todos los síntomas ansiosos aumentaron, afectando por igual a hombres y mujeres, pero con diferencias según nivel educacional. Antes de la pandemia, las personas 60+ con educación básica eran las que más padecían esta sintomatología (47%), mientras que para el otoño de 2021, aumentó 18 puntos porcentuales en aquellos con educación media (53%) y 13 puntos porcentuales en personas mayores con educación superior (46%).

Por su parte, los síntomas depresivos sí presentan diferencias por género: un 40% de mujeres 60+ padecieron de esta sintomatología en el 2021 versus 32% de hombres 60+. Aquí también se observan diferencias por nivel educacional. En 2021 fueron las personas mayores con educación básica las que más presentan cuadros depresivos (42%), seguidos por aquellas con educación media (39%), mientas que aquellas con educación superior son las que menos sufren de cuadros depresivos (27%).

En este sentido, Daniela Thumala, psicóloga e investigadora del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO), comenta que una posible explicación es que “las personas con mayor educación, por un lado, tienen más acceso a servicios y tecnología, que fue un elemento vital durante la pandemia, por lo que les es más fácil o están más acostumbradas a mantenerse conectadas a través de ellas e incluso hacer trámites por Internet, postergar pagos, sacar los permisos de movilidad, etc. Pero también, tienen mayores estrategias de afrontamiento, es decir, mayores recursos disponibles que muchas veces les permiten, por ejemplo, sopesar mejor una noticia impactante”.

Sin embargo, el estudio destaca que la depresión en personas mayores puede muchas veces estar subdiagnosticada debido a que tiene formas atípicas de presentación en este grupo, lo que se expresa por ejemplo, en los síntomas depresivos que más aumentaron en pandemia: problemas para dormir, que se duplicaron al 2021 (34%), el sentirse cansado, con un aumento de 11 puntos porcentuales (29%), o los problemas de apetito que pasaron de un 10% a un 20%. Asimismo, aumentaron las personas que se sienten tristes (27%) y tienen poco interés en hacer las cosas (23%).

Uno de los principales factores que ha incidido en el aumento de estas sintomatologías es el confinamiento. Como explica Soledad Herrera, socióloga UC y líder del estudio, “en la pandemia, las personas han tenido que quedarse en las casas durante los confinamientos, lo que aumenta el estrés familiar, los problemas familiares y los conflictos que ya existían desde antes, y es muy distinto cuando todos salían a trabajar o tenían sus rutinas normales”.

El confinamiento también se relaciona con un aumento en los sentimientos de soledad y por lo mismo, también ha experimentado un incremento importante en pandemia entre las personas mayores. En 2019, el 42% de ellas se sentían solas, aumentando a 53% en 2021. Si bien no se ven diferencias por género ni por nivel educacional, sí hay contrastes por rango etario. Estos sentimientos se extienden más en las personas entre 60 y 74 años (56%) que en las personas sobre 75 años (46%).

Otro elemento que ha impactado en la salud mental ha sido la falta de actividad física y la postergación en los controles de salud del segmento 60+ , debido al colapso de este sistema producto del COVID-19, generando una baja sustancial de 74% en las atenciones médicas. En relación al primer punto, en 2021 el 43% de las personas 60+ no realizaron nunca o casi nunca gimnasia, deporte, baile, ejercicio o caminaron, mientras que el 18% lo hizo todos los días y el 19%, varios días a la semana.

Junto con lo anterior, los ámbitos económico y laboral han ocupado también un rol relevante en el deterioro de la salud mental. Como había constatado el Observatorio del Envejecimiento en un reporte anterior, el empleo en las personas mayores se redujo en 9 puntos porcentuales durante el período de emergencia sanitaria. Asimismo, un 27,2% de personas mayores ha establecido que la pandemia ha afectado en gran medida su situación laboral. Las preocupaciones por la pérdida de empleos, baja de ingresos y adquisiciones de deuda han repercutido fuertemente.

No obstante estos factores, el segmento 60+ presenta altas tasas de resiliencia, que por lo demás han aumentado con la pandemia, pasando de 11,1 en el 2019 a 13,2 en el momento más difícil de la emergencia sanitaria: el invierno de 2020. Asimismo, las personas mayores entrevistadas para este reporte tienen buenas proyecciones a futuro, pues comentan que ya han retomado muchas de sus actividades y han aprendido de este período difícil.

Al respecto, la socióloga UC comenta que estos son buenos indicadores, pues “uno ve que las personas mayores tienen recursos para hacerle frente a este escenario adverso”. Sobre el mismo punto, Daniela Thumala considera importante relevar la capacidad de resiliencia y de adaptación del segmento 60+. “Han demostrado tener una serie de mecanismos de afrontamiento que han resultado saludables” afirma.

Christian Abello, gerente general de Compañía de Seguros Confuturo, destaca que “este análisis permite poner de manifiesto y en forma concreta una problemática de gran relevancia para el segmento 60+ y que repercute de forma directa en la calidad de vida de las personas mayores de nuestro país. Por ello, se torna fundamental que como sociedad nos involucremos en encontrar soluciones que permitan avanzar hacia una mejor vejez, a través de la implementación de políticas públicas, tanto en lo inmediato, como en el largo plazo”.

Sobre el Observatorio del Envejecimiento para un Chile con futuro

El Observatorio del Envejecimiento para un Chile con futuro nace de la alianza entre Compañía de Seguros Confuturo y la Universidad Católica de Chile. Se estableció con el objetivo de visibilizar información relevante sobre los adultos mayores en el país, a través del desarrollo de estudios que permitan sensibilizar a la opinión pública y revelar tópicos de impacto social relacionados a la vejez y el envejecimiento de los chilenos.